23/04/2018 3 minutos
  • Cuatro de cada diez personas que viven solas son mayores de 65 años
  • La soledad fomenta el deterioro de la salud al elevar los niveles de las hormonas del estrés, puede incrementar el riesgo de sufrir un ataque cardíaco o de desarrollar artritis, diabetes tipo 2 o demencia senil

Según datos del INE de 2017, el número de españoles que viven solos sigue creciendo en España. En total, ya hay 4,63 millones de hogares unipersonales en nuestro país, en cuatro de cada diez casos se trata de mayores de 65 años. Si se mantiene esta tendencia, se prevé que los hogares en los que vive una sola persona aumenten casi un 20% en los 15 próximos años.

La soledad y el aislamiento social aumentan el riesgo de padecer enfermedades, desde las cardiovasculares hasta los resfriados comunes. Según Conchita García, médico de la Dirección Asistencial de Sanitas Mayores, “este fenómeno se debe tanto al aumento de los hábitos no saludables como a los cambios biológicos provocados por la misma soledad o por el aislamiento social. En general, la soledad deteriora la salud al elevar los niveles de las hormonas del estrés; puede incrementar el riesgo de sufrir un ataque cardíaco o de desarrollar artritis, diabetes tipo 2, demencia senil”. Además, según la doctora “el riesgo de mortalidad prematura aumenta un 26% en personas que sienten soledad, un 29% en personas con aislamiento social y un 32% en las que viven solas”.

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Son varias las investigaciones que recogen las consecuencias de vivir en soledad. Así, existe un estudio que relaciona la depresión, la soledad y el deterioro cognitivo. “Según se desprende del mismo, la soledad se asocia con un deterioro de la función cognitiva, mientras que otro informe demuestra que ésta tiene efectos fisiológicos en nuestro organismo y que el aislamiento es uno de los grandes riesgos de la salud de la época actual”, apunta la doctora.

Por perfil de población, existen diferencias en función del sexo. “Investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid aseguran que es más fuerte en hombres que en mujeres. Las mujeres tienden a admitir más fácilmente el sentimiento de soledad, mientras que los hombres reconocen sentirse solos cuando esta situación se da de forma más severa”, afirma García.

La importancia de la socialización

Llevar a cabo una vida social activa es clave para la salud. Algunos de los beneficios que recuerda la doctora son:

  • Aumento de la esperanza de vida: según estudios realizados por Diane Papalia (2005), las personas mayores que tienen poco o nulo contacto social, tienen más posibilidades de morir en el corto plazo, mientras que para quienes mantienen una vida social activa, su esperanza de vida es mayor.
  • Disminuye el sentimiento de soledad: el hecho de hacer amigos y fomentar la socialización hace que este sentimiento se reduzca. Al forjar relaciones interpersonales con otros adultos mayores comparten experiencias y se dan cuenta de que no son los únicos viviendo en esta etapa.
  • Mantenimiento de una mente activa.
  • Mejora del bienestar, tanto físico como emocional: la socialización tiene efectos positivos en patologías relacionadas con dolores articulares y en el control de ciertas enfermedades crónicas como la hipertensión arterial y la diabetes. Además, previene ciertas patologías como la ansiedad y la depresión.
  • Mejora general de la calidad de vida.

Es por eso que acudir a los centros de día beneficia la salud de los mayores y evita el aislamiento social. En estos centros se realizan terapias cognitivas y físicas que ayudan a disminuir la soledad. “Al encontrarse más activos, tanto física como cognitivamente, y fomentando las relaciones sociales, se disminuye el aislamiento, lo que mejora de esta forma su calidad de vida”, explica la doctora.

El hecho de sociabilizar, jugar a juegos de mesa, poder aconsejar a amigos y opinar con ellos sobre distintos temas, promueve su mente activa y hace que se sientan parte de la sociedad. Además, compartir recuerdos, experiencias, intereses y diversión con sus iguales favorece su autoestima.


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23/04/2018 GRÁFICO SOLEDAD EN MAYORES

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