16/10/2018 3 minutos
  • La Encuesta Nacional de Salud 2017 publica datos de cuáles son las enfermedades crónicas más frecuentes en la población infantil (de 0 a 14 años)
  • La presencia de una enfermedad crónica no solo afecta al niño, sino que tiene repercusión en toda la familia

Uno de cada diez niños en España padece una alergia crónica, según la Encuesta Nacional de Salud 2017, esta es la enfermedad crónica más frecuente en la población infantil en nuestro país. “Los síntomas alérgicos y asmáticos están relacionados sobre todo con la calidad del aire, tanto de interiores (hogares, oficinas…) como del exterior. De ahí la importancia de controlar la contaminación del aire en las ciudades, ya que la polución también llega al interior de nuestras casas”, comenta Begoña Arias, jefe de Pediatría del Hospital Universitario Sanitas La Zarzuela.

Una posible explicación a esta alta incidencia de las alergias sería la higiene, explica la doctora. “Se cree que la falta de exposición de los niños en las primeras etapas de la vida a los microorganismos afecta al sistema inmune y los individuos son más débiles para luchar posteriormente con ciertas enfermedades y más sensibles a enfermedades autoinmunes”, expone Arias.Problemas crónicos en niños-Data Salud

 

El asma es otro de los problemas crónicos de salud que afecta a más población infantil (4,53%). De hecho, según la doctora de Sanitas, “es una de las causas fundamentales de hospitalización en niños menores de 15 años”.

También destacan otras enfermedades como los trastornos de conducta (1,78%), los trastornos mentales (0,6%) o el autismo (0,57%), todas enfermedades psiquiátricas. Es importante señalar que la prevalencia y tipología de las enfermedades crónicas en niños difieren de las presentadas por la población adulta. Esto se debe a que “la mayoría de las enfermedades crónicas en adultos están relacionadas con el envejecimiento: el síndrome metabólico y sus consecuencias (hipertensión, hipercolesterolismo, diabetes); enfermedades neurodegenerativas (párkinson y alzhéimer) u osteoarticulares (lumbalgia, osteoporosis)”, según señala la pediatra Arias.

 

Si bien es cierto que la cifra de la población infantil con enfermedades crónicas es baja, la doctora apunta que desde hace 60 años esta incidencia está sufriendo un incremento progresivo. “Posiblemente esto se deba al mejor cuidado especializado en pediatría y a un ascenso de pacientes que sobreviven a enfermedades antes mortales y que ahora se convierten en pacientes crónicos, como los niños con enfermedades congénitas complejas, pacientes graves prematuros y niños con cáncer cuya curación hace décadas era impensable”, comenta Arias.

¿Cómo afectan a la calidad de vida de los niños las enfermedades crónicas?

Por tipo de enfermedades, la pediatra del Hospital Universitario Sanitas La Zarzuela señala que las enfermedades alérgicas tienen un buen pronóstico en la calidad de vida de los niños a pesar de liderar el ranking, ya que “muchos niños pierden la alergia de manera natural con los años”. Por ejemplo, “la alergia a la leche y al huevo que se presentan en la infancia temprana, pueden desaparecer posteriormente”.

En cambio, el asma es la enfermedad crónica que “causa más problemática en la infancia”, asegura la pediatra de Sanitas. “La enfermedad asmática, al presentarse habitualmente en forma de crisis, suele generar gran ansiedad tanto en el niño como en la familia”, comenta. Situación que se acentúa si el asma es grave, cuando es habitual que el niño presente problemas emocionales y de comportamiento. Para Arias, un seguimiento y tratamiento adecuados son muy importantes. Además, un niño bien controlado tiene muchos menos ingresos hospitalarios porque previene mayor cantidad de crisis.

La doctora resalta que hay que tener en cuenta también que la presencia de una enfermedad crónica no solo afecta al niño, sino que tiene repercusión en toda la familia. Añade que estas patologías afectan a la calidad de vida del niño, ya que tiene que asistir frecuentemente a revisiones médicas. Además, durante los episodios de agudización tiene un alto riesgo de hospitalizaciones, lo cual puede influir en su rendimiento escolar y repercute en la psicología del niño.

En este sentido, la pediatra Begoña Arias habla de la importancia de realizar un mejor control de la sintomatología de los niños, lo que facilitará una mejor calidad de vida para los menores y sus familiares.


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16/10/2018 GRÁFICO PROBLEMAS CRÓNICOS DE SALUD EN POBLACIÓN INFANTIL (0-14 AÑOS)

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